Lo que te espera en una sesión
Cada sesión es individual. Al mismo tiempo, puede resultar tranquilizador tener de antemano una idea aproximada del desarrollo. Una sesión dura por lo general de 60 a 75 minutos.
1
Llegar y orientarse
Al principio aclaramos brevemente cómo estás, de qué se va a tratar hoy y cómo está estructurada la sesión. No hay ninguna presión por entrar de inmediato en el tema.
2
Ordenar las inquietudes juntos
Miramos juntos qué está ahora en primer plano, qué te pesa o qué te gustaría comprender mejor. A veces lo esencial solo se aclara en la conversación.
3
Un enfoque concreto para la sesión
Luego aclaramos qué te resultaría útil para esta sesión: más claridad, alivio, un próximo paso concreto o una nueva perspectiva.
4
Trabajo orientado a soluciones
Según la inquietud, desarrollamos estrategias adecuadas, formulamos objetivos concretos y realistas y vemos qué pasos son realmente viables en el día a día.
5
Cierre y próximos pasos
Al final resumimos lo que te llevas de la sesión. Si encaja, anotamos lo que quieres probar o continuar hasta la próxima cita, y cómo seguimos juntos el avance de lo que pones en práctica.
El desarrollo exacto puede variar ligeramente según la inquietud, el estado del día y la necesidad.
¿Y la primera consulta?
La primera consulta (90 minutos) sigue un desarrollo distinto al de una sesión regular. Aquí no se trata de coaching, sino de orientarnos y trazar un primer plan de ruta, para ti y para mí.
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En 90 minutos vemos juntos si mi oferta encaja con tu necesidad.
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